Mentiras Blancas
"Oye
que te hablo suave", le susurra el "flamante esposo" a la
"hipotética reportera". En vez de los pescozones y rasguños, algunos
prefieren utilizar la cotizada arma mortal para atacar a sus víctimas: el poder
abrasador de la palabra. Y así, como quien no quiere la cosa, ¿qué les dirán a
sus presas?
"Oye
que te hablo suave..."
"Tú
no sirves para la intimidad" – le indica "machomán" a la madre
de sus hijas, mientras cada dos semanas se acuesta con la chica de Victoria
Secret.
"Sólo
trato de protegerte" – sugiere "el fortachón" al "mancebo
universitario", cuya psiquis y relación "no aceptable" encierra
una gran manipulación psicológica.
"Tu
familia quiere hacerte daño" – le dice "el de cuarentaitantos" a
"su sierva", sin olvidar sus rezos y su diezmo, mientras la aleja de
su vínculo sanguíneo y la arrastra al reino de los cielos.
"Si
me dejas, me muero" – solloza la "actriz de Delia Fiallo". Sus
garras de celo y egoísmo no le han permitido conocer el verdadero significado
del amor.
"Yo
pronto dejaré a mi esposa" – le asegura "el mayorcito" a
"la empresaria" mientras le arrebata todo su dinero. Su recompensa:
la ilusión de un vestido blanco y un viajecito a Andalasia.
"No
encontrarás a nadie que te ame como yo" – le sugiere el "amiguito de
experiencia" a su novia, "la primeriza". Así, entre tequilas,
dilata su inocencia con "su mochila de amor".
"Si
me acusas a las autoridades, se reirán de ti" – le sugiere la "jefa"
al "subordinado", cuya confesión matrimonial escandalizará en la
tierra del machismo.
No
deja moretones.
No
ataca con pistolas.
Es
tan poderoso como el cloro. Es tan puro que te mata.
Es
tan radical como el detergente: "Más blanco no se puede".
El maltrato psicológico también existe. Cuidado, no te quemes.
By: Dr. Ariel Orama, Ponce School of Medicine
From: El Nuevo Dia



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