De-Sida
¿Positivo o negativo?, he aquí la gran retórica. Setecientos boricuas
reciben anualmente la cartita negra de Gryffindor, y no precisamente de las
manos de Harry Potter.
Se
estima que, en Puerto Rico, "trece personas contraen el VIH
semanalmente". ¿Qué discursos aún predominan ante la pandemia del VIH?
¿Cuáles son las frases célebres de quienes, en fracción de segundos, se
convertirán en poderosos victimarios?
¿Positivo
o negativo? Sea usted el juzgador:
"Mis
resultados son 'no detectable', yo ya estoy curado", le dice el "papi
chulo" a la "amante del bachateo", quien desconoce el efecto
camaleónico "a lo Houdini" del medicamento "tres en uno".
"Si
no se abstienen, se les pegará el sida", les grita la "conferenciante
purista" a sus "parvulillos subvencionados", olvidando algún posible
"contagiado" y sus cursos de matemática básica: tres letras no son
igual a cuatro.
"El
VIH es un castigo para los homosexuales", predica quien sabe mucho de
látigos, pero poco sobre ciencias. El pobrecito desconoce que el VIH/sida
también usa pintalabios.
"Los
dos tenemos VIH, tengamos sexo en paz", susurra "uno" al
"otro", mientras "fornican" sus cargas virales y las
resistencias se desvanecen.
"¡No
tomes de su vaso!", suplica la "señorona ricachona" a su
"principito": olvidó los "güelemil" galones de saliva
requeridos para contagiarse de "eso", y que debió vacunarse del
"virus del estigma".
"Te
toco, y me lavo las manos como Pilatos", murmura la jefecita
"esponsoreada" por "Raian Guais", mientras se enjabona sus
prejuicios, traga la teoría y escupe la práctica.
El
virus se multiplica como nuestros hábitos.
Al
estilo "robots", agarraremos nuestras manos, nos pondremos la cintita
roja y nos hincaremos con la punta filosa de la superficialidad.
No
seamos hipócritas: la "cura" no yace en cursilerías ni en
transplantes de médula.
Hay que
urgir una lobotomía colectiva en las sienes del prejuicio.
By: Dr.Ariel Orama, Ponce School of Medicine
From: El Nuevo Dia



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